El violento azote del vendaval ha dejado un panorama desolador en municipios como Sant Boi, donde las rachas superaron los 100 km/h. Dos voluntarios de Protección Civil permanecen ingresados en el Hospital de Bellvitge, uno de ellos en estado crítico.
Los Bombers de la Generalitat han atendido miles de avisos, concentrándose gran parte de la actividad en el Baix Llobregat. La caída de árboles y daños en naves industriales han marcado una jornada de emergencia sin precedentes en las últimas décadas.
En Viladecans, el temporal ha arrancado más de 140 árboles. Aunque se han reabierto accesos a zonas naturales, los servicios municipales trabajan intensamente en la limpieza de la vía pública este viernes.




