El fuego ha ganado intensidad rápidamente, llegando a la zona de la cresta. Actualmente, un dispositivo formado por 22 dotaciones terrestres y 7 medios aéreos, incluyendo dos hidroaviones, trabaja para controlar el perímetro y evitar que el flanco izquierdo se extienda hacia la sierra de Galliners.
Las labores de extinción se ven dificultadas por las temperaturas extremadamente altas que se registran en la zona. Los equipos de emergencia mantienen una vigilancia activa sobre los focos secundarios que el fuego está provocando más allá del perímetro principal.




