Esta nueva iniciativa pretende convertir al municipio del Baix Camp en un espacio de experimentación donde confluyan la gastronomía, el bienestar y la investigación científica. El objetivo principal es establecer una red de colaboración entre cocineros, profesionales sanitarios, investigadores y diversos agentes del territorio para generar conocimiento que sea socialmente relevante y transferible.
Entre los hitos marcados por la cátedra destaca la puesta en marcha del Observatorio de Salud del área Mediterránea Catalunya Sud. Este organismo debe servir para medir con precisión los hábitos alimentarios de la población y el grado de adhesión a este modelo nutricional, que actualmente no se encuentra garantizado a pesar de su vinculación histórica con la región.
Según datos recogidos por la institución, solo el 48% de los jóvenes mantiene unos hábitos alimentarios alineados con la dieta mediterránea. Para revertir esta tendencia, la cátedra tiene previsto fomentar alianzas con centros de investigación internacionales y desarrollar un programa intensivo de actividades formativas y de divulgación para integrar estos hábitos en la vida cotidiana.




