La corredora de 23 años, originaria de Esplugues de Llobregat, demostró una gran fortaleza y estrategia para ganar en solitario la prueba neerlandesa, que recorrió 158,1 kilómetros entre Maastricht y Valkenburg. Esta victoria abre el tríptico de las clásicas de las Ardenas y la consolida como una de las grandes promesas del ciclismo femenino, después de ser campeona de Europa y tercera del Mundo en la categoría sub-23.
El ataque decisivo de Blasi se produjo en el Cauberg, a más de 20 kilómetros de la meta. Con una determinación inquebrantable, mantuvo el ritmo y desafió a sus perseguidoras, superando incluso un error de trazado y la lluvia. Cruzó la línea de meta con un tiempo de cuatro horas, dos minutos y catorce segundos.
La ciclista catalana aventajó en 27 segundos a dos figuras reconocidas del ciclismo internacional: la polaca Kasia Niewiadoma y la neerlandesa Demi Vollering, que completaron el podio. Esta gesta subraya su capacidad como contrarrelojista y su habilidad para gestionar la presión en los momentos clave de la carrera.
“"No sé qué pensar. No pensaba ni correr hoy. Tengo que pensar lo que ha pasado porque no me puedo creer lo que ha pasado. Me han dicho que atacara, he atacado, y vivo un sueño."
La carrera comenzó con una escapada inicial protagonizada por la belga Nijssen, la neerlandesa Steigenga y la estadounidense Franz, que fue neutralizada en el primer paso por meta. Las favoritas comenzaron a moverse a 35 kilómetros del final, pero fue Blasi quien, a 26 kilómetros de la meta, lanzó su ataque definitivo, primero con la neerlandesa Nienke Vinke y luego en solitario, consolidando una victoria memorable.




