Jonathan Andic ha abandonado los juzgados de Martorell tras pagar la fianza de un millón de euros impuesta por la magistrada que investiga la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango. Continúa investigado por un presunto delito de homicidio.
La resolución judicial apunta a un posible móvil económico y a una actuación "premeditada" por parte de Jonathan Andic, quien supuestamente temía que su padre modificara el testamento para destinar parte de su patrimonio a una fundación social. La magistrada señala una "obsesión con el dinero" y una relación deteriorada entre padre e hijo, tesis que la familia ha negado públicamente.
Las pruebas recabadas por los Mossos d'Esquadra descartan la hipótesis de un simple resbalón. El informe forense sugiere una caída "similar a la de alguien que se desliza por un tobogán", con los pies por delante y sin lesiones defensivas en las manos. Además, se ha destacado la "pérdida sospechosa" del teléfono móvil de Jonathan Andic meses después de la muerte de su padre.
La defensa de Jonathan Andic, encabezada por Cristóbal Martell, ha calificado la hipótesis de homicidio de "inconsistente" y "dolorosa", defendiendo la "absoluta inocencia" de su cliente. Sostiene que la visita previa de Jonathan a la zona de Montserrat respondía a motivos de seguridad para comprobar el estado del sendero.
La investigación, que se reabrió en marzo tras haber sido archivada en enero, analiza las discrepancias entre el relato de Jonathan Andic y los datos de geolocalización de los teléfonos móviles. La muerte de Isak Andic ocurrió en diciembre de 2024 durante una excursión en la montaña de Collbató.




