La investigación sobre la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, ha dado un nuevo giro con la detención de su hijo, Jonathan Andic, como sospechoso de homicidio. El fallecimiento ocurrió el 14 de diciembre de 2024 durante una excursión en Montserrat, cerca de las cuevas del Salnitre en Collbató.
Inicialmente, la muerte de Andic se consideró accidental, al caer por un barranco de unos 150 metros. Su hijo, Jonathan Andic, era el único testigo de los hechos. Un juzgado de Martorell inició una investigación, pero en enero de 2025 la causa fue archivada provisionalmente por falta de indicios de delito.
Sin embargo, el caso se reabrió en marzo de 2025 tras incorporar nuevas declaraciones. Los Mossos d'Esquadra comenzaron a investigar la muerte como homicidio en octubre de ese mismo año, ante las contradicciones detectadas en la declaración de Jonathan Andic. La policía señaló incongruencias sobre el lugar del accidente, el aparcamiento del coche y la posibilidad de que el cuerpo se hubiera precipitado sin ayuda externa. Sospechas adicionales surgieron al saberse que el hijo había pedido al escolta de su padre que los dejara solos antes de la excursión.
Las pesquisas policiales incluyeron la solicitud del teléfono móvil de Jonathan Andic en noviembre de 2025 para analizar sus comunicaciones. Finalmente, el 19 de mayo de 2026, los Mossos d'Esquadra procedieron a la detención de Jonathan Andic para tomarle declaración como sospechoso del homicidio de su padre.




