La reapertura completa de la AP-7 en el tramo afectado es posible una vez finalizados los trabajos de emergencia y estabilización del talud, ejecutados por el Ministerio de Transportes. Estos trabajos han permitido restablecer las condiciones de seguridad vial tanto en la estructura de la autopista como en el entorno, según ha informado el SCT. El corte se produjo al día siguiente del accidente ferroviario del 20 de enero, que causó la muerte de un maquinista en prácticas.
En paralelo a la reapertura, la autopista C-32 en sentido sur volverá a ser de pago a partir de la medianoche del lunes al martes, tras haber sido gratuita durante el corte de la AP-7. El director del SCT, Ramon Lamiel, justificó el horario de reapertura de la AP-7 a las 3 de la madrugada por tratarse de una "hora valle" adecuada para gestionar el tráfico importante.
“"Las mercancías han encontrado una vía de distribución a través de la C-32 a pesar del inconveniente del corte."
Lamiel subrayó que el corte de tres carriles en una arteria como la AP-7 (con capacidad de 5.200 vehículos por hora) fue "contundente", pero valoró positivamente que las medidas implementadas, incluyendo la liberación del peaje de la C-32, "han funcionado". El tráfico global en la C-32 se duplicó, y el de camiones aumentó un 200%.
En un contexto de movilidad compleja, Lamiel destacó que la siniestralidad vial en Catalunya ha descendido estas primeras semanas del año, con siete víctimas mortales, respecto a las catorce del año pasado en el mismo periodo. También recordó que el objetivo es la siniestralidad cero y anunció la adquisición de seis nuevos carros radar para reforzar el control de velocidad en la AP-7.




