El ministerio público ha comunicado que ha registrado un escrito de oposición a la petición de las defensas de retirada de las medidas cautelares impuestas a Jonathan Andic por la muerte de su padre, Isak, en Collbató en diciembre de 2024. La defensa consideraba que un millón de euros de fianza, la retirada del pasaporte y la personación semanal en el juzgado eran medidas excesivas ante la debilidad de los indicios incriminatorios.
La fiscalía contraataca con una respuesta que intenta desmontar los argumentos de los abogados de Andic, incidiendo en los mensajes de móvil extraídos de los teléfonos. Según el ministerio fiscal, estos mensajes contradicen la supuesta buena relación entre padre e hijo, una circunstancia que la defensa intentaba matizar argumentando que se enmarcaban en una terapia psicológica.
El escrito de la fiscal del jurado pretende neutralizar los argumentos de la defensa y convencer a la jueza de que la medida es generosa. El ministerio fiscal argumenta que es necesario mantener las medidas cautelares a la vista de los indicios existentes, derivados de los informes de los Mossos d’Esquadra, el análisis de la geolocalización y el contenido del teléfono móvil de la víctima.
La fiscalía discrepa del argumento de que no existe riesgo de fuga, ya que tiene en cuenta la "altísima capacidad económica" de Jonathan Andic, hijo de quien fue el hombre más rico de Catalunya, y la importante pena de prisión que podría suponerle ser considerado culpable de homicidio. Por ello, pide mantener las medidas cautelares actuales.




