El corte total de la autopista, situado entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia, se produjo de nuevo ayer por la tarde para poder trasladar maquinaria pesada necesaria para la reparación de la vía. Este tramo de 22 kilómetros, que había estado parcialmente abierto con un solo carril desde el sábado pasado, vuelve a estar cortado por completo en sentido sur desde Martorell.
“"Si han dicho esto [el Ministerio de Transportes], así será y así lo esperamos."
La interrupción completa de la circulación está generando importantes afectaciones en la movilidad vial este jueves, ya que los vehículos se desvían hacia la A-2, donde se registran retenciones de hasta cinco kilómetros a la altura de Castellbisbal. También hay colas en los accesos sur a Barcelona, como en la B-23, la C-32 y la C-31.
El SCT mantiene la recomendación a los usuarios de utilizar rutas alternativas para los desplazamientos, incluyendo la C-32 (gratuita en los túneles del Garraf), la C-25 hacia el interior, y la C-58 y la B-40 hacia la A-2. Además, la factura del Govern por la crisis de Rodalies, derivada del accidente del 20 de enero, ya asciende a 5,2 millones de euros, que serán reclamados al Ministerio de Transportes.




