La auditoría, liderada por la síndica Maria Àngels Cabasés, concluye que la gestión del centro no cumple con los principios de eficiencia. El informe destaca que el tiempo de espera para el ingreso en planta es especialmente crítico y supera los estándares nacionales e internacionales.
“"Se podría lograr una reducción adicional de la morbilidad y de la mortalidad si se redujera el tiempo de permanencia en urgencias."
A nivel financiero, el servicio registró un déficit de 3,16 millones de euros en 2022. La Sindicatura atribuye parte del problema a que el hospital asume casos de atención primaria, lo que impacta negativamente en la calidad del servicio del ICS.




