La incertidumbre ha marcado la jornada del sábado, ya que inicialmente Renfe y Adif habían comunicado a la Generalitat la incapacidad de operar el servicio en toda la red. Sin embargo, el servicio se ha reactivado con afectaciones, lo que ha llevado al Govern a exigir la gratuidad del servicio ante la confusión generada.
Según la operadora, las afectaciones se deben a nuevas revisiones exhaustivas en la infraestructura para prevenir deslizamientos del terreno, especialmente tras el incidente en la R1 del viernes. Estos trabajos incluyen inspecciones a cargo de ingenieros geotécnicos en los puntos con mayor riesgo de desprendimientos, un dispositivo acordado con los sindicatos de maquinistas.
“"Se confirma la sospecha que ya teníamos: que el mantenimiento preventivo y correctivo de la infraestructura ferroviaria de este país no se está haciendo correctamente, sino de manera muy deplorable."
El portavoz de Renfe, Antonio Carmona, ha asegurado que se ha hecho "un esfuerzo" para ofrecer un servicio limitado, aunque ha admitido que la situación puede variar según la evolución de las revisiones. La empresa mantiene reuniones de seguimiento y trabaja con el objetivo de recuperar la normalidad del servicio de cara al lunes.
Las líneas más afectadas incluyen la R1 (interrumpida entre L'Hospitalet de Llobregat y Mataró), la R3 (con servicio alternativo entre Fabra i Puig y Ribes) y la R4 (con cortes entre Manresa y Terrassa, y entre Martorell Central y Sant Sadurní d'Anoia). Se han habilitado servicios alternativos por carretera en los tramos afectados para garantizar la movilidad.




