La Semana de la Salud Mental 2026 fue el marco para la celebración de la jornada “Discapacidad intelectual y salud mental: personas, derechos y apoyos”, organizada por el Parc Sanitari Sant Joan de Déu. El evento reunió a profesionales, entidades e instituciones para debatir sobre los retos actuales y los nuevos modelos de atención para personas con discapacidad intelectual y problemas de salud mental. El objetivo principal fue avanzar hacia servicios más flexibles, integrados y centrados en la persona, fundamentados en los derechos, la autonomía y los apoyos necesarios para un proyecto de vida significativo.
La ponencia inaugural, a cargo de Josep Pifarré, director general de Sant Joan de Déu España, subrayó la transición del sector hacia modelos basados en los derechos y la autonomía relacional, promoviendo la participación activa de las personas y una atención integral que conecte los ámbitos sanitario y social. Se defendió un cambio desde enfoques centrados en los servicios hacia modelos que priorizan las necesidades y el proyecto de vida individual.
Durante la primera mesa de debate, se puso de manifiesto que el ejercicio de los derechos depende de los apoyos disponibles. Los participantes enfatizaron la mejora de la accesibilidad a los servicios, la eliminación de barreras administrativas y la promoción de una cultura inclusiva. También se destacó la necesidad de flexibilizar los recursos y adaptarlos a las necesidades cambiantes, superando modelos paternalistas por unos más personalizados.
La segunda parte de la jornada presentó experiencias concretas. Marina Sorribas, gestora de casos PSI-DI y enfermera especialista en salud mental del Parc Sanitari Sant Joan de Déu, expuso el Plan de Servicios Individualizado (PSI), una herramienta de gestión de casos comunitaria para personas con discapacidad intelectual de alta complejidad, que adapta los recursos sanitarios y sociales a las necesidades individuales.
La neuróloga María Carmona, de la Unidad de Memoria y Unidad Alzheimer Down del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, abordó los retos de la detección del deterioro cognitivo en personas con discapacidad intelectual, especialmente con síndrome de Down. Remarcó la importancia de detectar cambios respecto al funcionamiento habitual y de ajustar los apoyos para preservar capacidades, autonomía y participación social.
La Unidad Recupera’t, presentada por Helena Rosell, terapeuta ocupacional del Parc Sanitari Sant Joan de Déu, atiende a jóvenes con discapacidad intelectual y complejidad clínica mediante un modelo interdisciplinario que implica a familias, red de apoyo y comunidad, buscando promover la recuperación y favorecer proyectos de vida autónomos.
La tecnología como aliada para la inclusión fue otro de los temas tratados. Jesús Puente, de la Fundación Juan Ciudad, mostró aplicaciones que facilitan el aprendizaje, la comunicación, el empleo y el ejercicio de derechos. Recordó que las soluciones tecnológicas deben responder a las necesidades concretas de cada persona.
La jornada concluyó con la idea compartida de que una sociedad más inclusiva requiere combinar conocimiento, innovación y compromiso colectivo. El objetivo es garantizar que las personas con discapacidad intelectual puedan ejercer sus derechos en igualdad de oportunidades y con los apoyos necesarios a lo largo de la vida, inspirando los nuevos modelos de atención del Parc Sanitari Sant Joan de Déu.




