Los estudios técnicos realizados en el municipio han señalado que la proximidad excesiva entre los árboles y el tamaño reducido de los alcorques han limitado el desarrollo de las copas. Esta problemática ha afectado especialmente a los almezos (lledoners), que presentan debilidad fisiológica y daños en sus troncos debido a las podas excesivas realizadas anteriormente.
En la plaza de la Vila, los plátanos históricos se mantendrán a pesar de su estado de salud comprometido. El proyecto contempla medidas específicas para proteger sus raíces durante las obras de reurbanización, aunque se contempla su sustitución progresiva a largo plazo para garantizar la seguridad y la estética de la plaza.
Los trabajos de traslado ya han comenzado en puntos como el callejón de l'Església y continúan ahora en Pi i Margall. Los ejemplares retirados se están reubicando en parques locales como el Parc Llorens Sans y el Parc Europa, donde dispondrán de mejores condiciones para su crecimiento.
Para evitar problemas futuros, la nueva urbanización incorporará suelo estructural. Este sistema técnico mejora la aireación y el drenaje, permitiendo que las raíces crezcan con mayor libertad bajo el pavimento, lo que asegura una mayor longevidad para los 11 nuevos árboles que se plantarán.




