El dispositivo, de apenas dos centímetros, fue adaptado específicamente para la menor tras diagnosticarse un bloqueo auriculoventricular completo durante el embarazo. Esta patología impedía el correcto flujo de impulsos eléctricos en el corazón, lo que obligó a los especialistas a adelantar el nacimiento al 2 de febrero para evitar un fallo cardíaco inminente.
La intervención fue posible gracias a la adaptación de la plataforma AVEIR de la compañía Abbott, ya que los modelos estándar resultaban demasiado grandes para el cuerpo de la bebé. El equipo médico solicitó un permiso especial a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), obteniendo respuesta positiva en un tiempo récord de cinco horas.
“"Cuando hablamos de un bebé de dos kilos, tenemos que adaptar la tecnología a su tamaño y a su fisiología."
Un equipo multidisciplinar de 16 profesionales, encabezado por el doctor Stefano Congiu, participó en la cirugía. Tras evolucionar favorablemente durante 20 días de hospitalización, la niña ha sido dada de alta y podrá desarrollar una vida normal bajo supervisión médica regular.




