La trayectoria profesional de Isabel del Arco, doctora en Psicopedagogía por la Universidad de Lleida (UdL), abarca desde la enseñanza primaria y secundaria hasta la vicerrectoría de Docencia de esta universidad, una época marcada por la transformación del modelo docente. Con tres Premios Jaume Vicens Vives a la calidad docente, Del Arco subraya la relevancia de haber vivido la experiencia en las aulas para poder formar futuros maestros.
Del Arco señala una creciente percepción de lejanía y dificultad hacia el mundo de la investigación por parte de los estudiantes universitarios, especialmente en la Facultad de Educación. Esta reticencia se explica, según ella, por la precariedad económica asociada a las becas temporales y la larga duración de la carrera científica, que puede requerir hasta diez años para conseguir una plaza estable.
Para fomentar las vocaciones científicas, la doctora propone dotar a los jóvenes investigadores de mayor seguridad profesional y económica. También destaca la necesidad de apoyo mediante mentorías por parte de profesores experimentados, reconociendo que la carrera científica es altamente competitiva y orientada a proyectos y publicaciones.
La investigación en ámbitos como la psicopedagogía o la docencia, a pesar de no utilizar batas blancas, es considerada ciencia. Del Arco explica que se basa en la recogida de datos para orientar propuestas pedagógicas y organizativas, siendo una ciencia del ámbito social y socioeducativo. La transferencia de este conocimiento al mundo real se realiza a través de la colaboración con centros educativos en proyectos piloto, como el de introducción a la sostenibilidad o el cambio de mentalidad sobre energías renovables en Almatret.
Respecto a la evolución de los estudiantes actuales, Del Arco observa un impacto significativo de la tecnología y las redes sociales, que fomentan la inmediatez. Considera que la universidad, como macroorganización, es lenta en adaptarse a estos cambios y a retos como la inteligencia artificial. Propone un modelo docente basado en el debate, seminarios reducidos, reflexión crítica y la integración de la IA para evitar la caducidad del sistema universitario.
La metodología de la 'clase inversa' o 'flipped classroom' es una de las herramientas que aplica para cautivar a los alumnos. En esta modalidad, los estudiantes trabajan la teoría fuera del aula y dedican el tiempo presencial a resolver retos prácticos, fomentando así el aprendizaje activo y el compromiso. Un ejemplo de esta aplicación es el proyecto Hidroponent, centrado en la hidratación en poblaciones vulnerables y la sostenibilidad, desarrollado conjuntamente con profesores de enfermería.
La investigación de Isabel del Arco se centra en mejorar la educación y la formación del profesorado. Para seguir una carrera como la suya, destaca la importancia del doctorado, que abre las puertas a la universidad y a diversas salidas profesionales dentro del ámbito educativo.




