La iniciativa consiste en la distribución de 500 manteles individuales en catalán en cada establecimiento. Estos manteles se colocarán en las mesas durante las Festes de Tardor y hasta agotar existencias, con el objetivo de acercar la lengua a la clientela y hacerla más presente en el ámbito de la restauración.
Esta acción se enmarca en el compromiso adquirido por el Ayuntamiento con la adhesión al Pacte Nacional per la Llengua. La adhesión se formalizó el 13 de febrero de 2026 por el alcalde, Joan Basagañas, y el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, expresando la voluntad de promover el catalán como lengua compartida y de cohesión.




