El presupuesto, ligeramente superior al del año anterior, mantiene las líneas de actuación del gobierno municipal, con el objetivo de mejorar los servicios públicos, reforzar las políticas sociales, la educación, la seguridad ciudadana, la sostenibilidad y las actuaciones en el espacio público. De los 44,4 millones de euros totales, 41,1 millones se destinan al funcionamiento ordinario y 3,3 millones a inversiones.
El gasto se distribuye en un 46% para servicios a las personas (políticas sociales, educación, cultura), un 32,97% para servicios al territorio (mantenimiento del espacio público, urbanismo, medio ambiente) y un 21,02% para servicios generales (funcionamiento de la administración).
El alcalde, Miguel Comino, destacó la mejora de los centros educativos con más de 1,3 millones de euros para climatización, el apoyo a familias y entidades, y refuerzos en seguridad y medio ambiente, como prioridades para 2027.
Las inversiones previstas incluyen actuaciones en educación, renovación del alumbrado LED, mejoras del mobiliario urbano, habilitación de aparcamientos, mejoras en la sede de la Policía Local, equipamientos deportivos como la Piscina Municipal de Verano y la pista polideportiva Francesc Macià, instalación de videocámaras y mejoras en eficiencia energética.
Durante el debate, los portavoces de Sant Vicenç en Comú Podem, Jordi Gil, y del PSC, Isidre Bautista, defendieron el carácter social y realista de las cuentas, destacando el incremento de recursos en políticas sociales y servicios públicos a lo largo del mandato.
La oposición, representada por Fem Sant Vicenç y Vox, votó en contra. Fem Sant Vicenç, a través de su portavoz Marcel·lina Bosch, criticó la falta de ambición y la ausencia de partidas para reformas de calles reclamadas. Vox, con el concejal Iván Santiago, reclamó más prioridad para la seguridad ciudadana y la limpieza, y cuestionó partidas como la de Justicia Global.
El Pleno también aprobó inicialmente la modificación de las ordenanzas fiscales y precios públicos para 2027, con incrementos medios alrededor del 3% en el IBI residencial y comercial (3,5%), IBI de oficinas (2,7%) y el resto de tasas. Se mantienen bonificaciones para autoconsumo energético y la cuota fija para obras menores.
El alcalde Miguel Comino justificó los incrementos por el encarecimiento de los contratos y gastos, asegurando que son necesarios para mantener la calidad de los servicios. Fem Sant Vicenç, por boca del concejal Arnau Mata, cuestionó la necesidad de estas subidas ante los remanentes de tesorería, mientras que Vox consideró que suponen una carga adicional para las familias.
Tras la aprobación inicial, se abre un periodo de exposición pública de 15 días hábiles para presentar alegaciones al presupuesto y de 30 días para las ordenanzas fiscales. El Ayuntamiento también celebrará una audiencia pública el martes 13 de octubre a las 18h en la Casa de la Vila.




