La capital del Baix Penedès ha registrado una acumulación de 140 mm de lluvia entre la noche del viernes y las primeras horas del sábado, con cifras que se acercaban a los 200 mm en el litoral. Esta intensa lluvia ha causado momentos de tensión y ha movilizado a los equipos de rescate.
A primera hora de la mañana, dos personas tuvieron que ser socorridas cuando su coche quedó atrapado en la desembocadura de la riera de La Bisbal, entre Calafell y El Vendrell. El vehículo corría el riesgo de ser arrastrado por la fuerte corriente hacia el mar. Afortunadamente, las dos personas pudieron ser extraídas sanas y salvas.
La fuerza del agua también obligó a desalojar a cerca de un centenar de jóvenes de una discoteca en Coma-ruga. Inicialmente, fueron trasladados a la cubierta de una gasolinera cercana, y posteriormente, el Ayuntamiento de El Vendrell organizó un autocar para llevarlos a una escuela donde refugiarse del frío y el aguacero.
Las inundaciones dejaron imágenes significativas, como el desbordamiento del lago de Coma-ruga y las calles adyacentes, que se convirtieron en una gran balsa de agua. La situación afectó a diversas zonas de la localidad.
El alcalde de El Vendrell, Kenneth Martínez, ha seguido de cerca las operaciones desde el inicio del aguacero. Destacó que, con la llegada de la mañana, la normalidad se va recuperando progresivamente y subrayó que no se han lamentado daños personales.




