La situación más compleja durante el temporal en El Vendrell se vivió en Coma-ruga, donde un centenar de jóvenes que celebraban una fiesta en la discoteca Macarella Club tuvieron que ser evacuados debido a las lluvias torrenciales y las inundaciones que afectaron el sur de Catalunya durante la madrugada del sábado.
Según explicó el alcalde de El Vendrell, Kenneth Martínez, cuando la calle del local se inundó, la discoteca decidió sacar a los jóvenes para evitar que quedaran atrapados. Los asistentes caminaron hacia una gasolinera cercana para evitar el riesgo de hipotermia en el exterior de la sala de fiestas.
Posteriormente, un autobús los trasladó a la escuela Pla de Mar, donde se habilitó un punto de acogida. Los jóvenes permanecieron allí entre dos y tres horas, hasta que se restableció la circulación de la N-340 por la mañana. Algunos regresaron a casa acompañados de familiares o en vehículo privado.
A pesar del incidente, muchos de los jóvenes continuaron la fiesta bajo la lluvia, con vídeos de la escena circulando por las redes sociales.
El alcalde destacó la actuación "diligente" y la rápida reacción del operativo, sin quejas registradas, y remarcó la colaboración de la discoteca. La sala de fiestas, por su parte, lamentó la suspensión del evento y se comprometió a devolver el importe de las entradas.




