Este equipamiento cuenta con un presupuesto de 10 millones de euros, financiados al 50% por los fondos Next Generation de la Unión Europea y la Fundación Santa Teresa del Vendrell. El centro busca dar respuesta al envejecimiento demográfico en el Baix Penedès, donde se espera que la población mayor de 65 años alcance el 25% en la próxima década.
El modelo residencial se basa en unidades de convivencia reducidas para seis personas, buscando un ambiente humanizado. Con un total de 120 plazas, el proyecto no solo mejorará la oferta asistencial, sino que también supondrá la creación de 80 puestos de trabajo vinculados al sector de la atención social.




