El suceso comenzó pasadas las 19:00 horas del jueves, cuando el vehículo pesado comenzó a arder por causas que se desconocen. El fuego calcinó por completo la cabina y afectó a la carga de ajos que transportaba el remolque.
Debido a la magnitud de las llamas y a una fuga de combustible, el Servei Català de Trànsit tuvo que desviar el tráfico hacia la N-340 y la C-32. Aunque la vía se reabrió parcialmente durante la noche, las tareas de retirada del vehículo aún no han finalizado.




