En Calafell, la prioridad es la playa de Mas Mel, donde la desaparición de la arena ha comprometido la estabilidad del muro del paseo marítimo. Los trabajos, que arrancan en abril, supondrán la redistribución de 5.000 m³ de sedimentos.
Simultáneamente, en el Delta de l'Ebre, se actuará para cerrar la brecha abierta en la Illa de Buda. La entrada de agua marina amenaza el ecosistema de los Calaixos, por lo que se aportarán 20.000 m³ de arena transportada por draga desde Tarragona.




