Según los datos del Ministerio del Interior, la capital del Baix Penedès se ha situado como el municipio del Estado donde más ha bajado la criminalidad durante el pasado ejercicio. En cifras absolutas, la localidad ha pasado de registrar 3.996 incidentes en 2023 a 2.939 en el año 2025.
El descenso es especialmente notable en los delitos contra el patrimonio, como hurtos y robos, que han experimentado una caída del 33%. Dentro de esta categoría, los robos con violencia o intimidación han disminuido un 23,5%, mientras que los robos con fuerza han bajado un 14,8%.
Este cambio de tendencia se atribuye al despliegue de un modelo policial que ha incrementado la plantilla de la Policía Local hasta los 103 agentes, convirtiéndola en la tercera más grande de la provincia de Tarragona. Además, se ha creado la Unidad de Soporte Policial (USP) y una oficina específica contra las ocupaciones conflictivas.




