Los propietarios de los turismos han encontrado los vehículos con las lunas delanteras y traseras destrozadas. Según las primeras observaciones, los autores habrían utilizado objetos contundentes para golpear los cristales, ya que en algunos casos no lograron fracturarlos completamente.
A pesar de la gravedad de los daños materiales, no se ha informado de ningún robo en el interior de los vehículos. En los coches afectados, se han encontrado notas indicando la necesidad de presentar denuncia ante los Mossos d'Esquadra y la Policía Local de Calafell, incluyendo un número de diligencia.
Este aparcamiento, situado entre el mercado municipal y la estación de tren, ha sido escenario de incidentes similares en el pasado. Los vecinos de la zona han reiterado su petición para mejorar la seguridad en este punto conflictivo, solicitando un incremento de las patrullas policiales o la instalación de cámaras de vigilancia.




