El Gobierno de Jaume Collboni manifestó esta posición durante la presentación de una Mesa de Ciudad para abordar el problema del sinhogarismo en la capital catalana, pocos días después del macrodispositivo policial que vació el espacio en Badalona.
La teniente de alcaldía de Derechos Sociales, Raquel Gil, subrayó que el desalojo estaba planificado y que la situación del edificio, donde malvivían unos 400 migrantes desde hacía dos años, debería haber servido para que el municipio y las entidades supramunicipales generaran una respuesta previa.
“"Badalona debe ser una parte fundamental de esta respuesta, pero no la única."
El alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, ha descartado ofrecer una alternativa residencial, un hecho que, según Sònia Fuertes, provocará que las personas desalojadas se muevan, ya que “tienen derecho a hacerlo”.
La falta de una solución inmediata provocó que un centenar de las personas afectadas pasaran la noche a la intemperie frente al antiguo instituto. El portavoz de Badalona Acull, Carles Sagués, lamentó la situación, indicando que ahora hay “decenas y decenas de personas que buscan cómo sobrevivir”.
El Ayuntamiento de Barcelona insiste en la necesidad de un acuerdo de país para abordar el sinhogarismo de manera “transversal”, una postura compartida por la síndica de greuges de Catalunya, Esther Giménez Salinas.




