El desalojo, uno de los más grandes realizados en **Catalunya**, afectó a cerca de 400 personas que habían vivido en el antiguo instituto del barrio del **Remei** durante los últimos dos años. Solo 17 de los ocupantes tenían un lugar donde pasar la noche, y medio centenar solicitaron ser atendidos por los **Servicios Sociales** municipales. Los desalojados denuncian que la policía solo les permitió tomar "una mochila", dejando la mayoría de sus pertenencias, incluyendo herramientas de trabajo y objetos personales, dentro del edificio.
“"Nos hemos quedado sin un techo que nos proteja. La administración debería hacer algo más por esta gente, son 400 personas, son seres humanos."
El alcalde de **Badalona**, **Xavier García Albiol**, asistió al operativo y reiteró su postura de no reubicar a ninguno de los desalojados. En declaraciones públicas, afirmó que no quería "personas conflictivas" en la ciudad, y aseguró que su prioridad es la lista de espera de 2.000 vecinos de **Badalona** que necesitan pisos. El objetivo del consistorio es derribar el edificio para construir una comisaría.
La operación policial, que comenzó a las ocho de la mañana, contó con un amplio despliegue de 25 furgones de los **ARRO** y la **BRIMO**. Durante el operativo, la **Policía Nacional** detuvo a 20 personas en aplicación de la ley de extranjería y se identificó a 181. Paralelamente, más de un centenar de personas se manifestaron por la tarde, convocadas por el **Sindicato de Vivienda**, para reclamar una alternativa habitacional y denunciar el "racismo institucional".
Entidades de derechos humanos y sociales criticaron duramente la actuación. **Amnistía Internacional** pidió que se ofreciera una alternativa, recordando que las autoridades tienen la obligación de proteger los derechos humanos antes, durante y después de un desahucio. Desde **Cáritas** advirtieron que la acción solo "desplaza" el problema, mientras que el **Sindicato de Vivienda Socialista de Catalunya** recordó que en **Badalona** hay 8.000 pisos vacíos.




