Esta activación se produjo por lo que técnicamente se conoce como riesgo de insuficiencia drenante, ya que las intensas precipitaciones causaron acumulaciones de agua en diversas calles de Barcelona.
Las afectaciones más graves se registraron en la movilidad urbana. El transporte público se vio comprometido con problemas significativos en las líneas L2 y L3 del metro.
Además, la lluvia provocó graves problemas de tráfico en las principales vías rápidas, como en la Ronda de Dalt, donde se registraron varios kilómetros de colas.
Las autoridades recomiendan a la ciudadanía revisar y limpiar elementos clave como tejados, pararrayos, desagües y bajantes de agua, además de eliminar las acumulaciones de basura. También se aconseja desconectar aparatos eléctricos y retirar del exterior muebles y objetos que puedan ser arrastrados por el agua.




