Esta ampliación es el resultado de un acuerdo firmado entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, que garantizará una financiación permanente y estable para el consorcio. La medida responde a la creciente demanda de cursos de catalán en la capital catalana, que hasta ahora superaba la oferta disponible.
La colaboración entre ambas administraciones se traducirá en un incremento de la aportación municipal, que pasará de 1,9 a 3,1 millones de euros anuales. Esta inversión se integrará en la aportación ordinaria de la ciudad, con el objetivo de asegurar que la oferta de cursos pueda crecer al mismo ritmo que la demanda ciudadana y reducir las listas de espera.
El acuerdo actual representa una evolución de un plan de choque iniciado en marzo de 2025, que ya permitió la contratación de 13 docentes permanentes y 10 temporales, así como la ampliación de cursos en distritos con necesidades específicas como Ciutat Vella, Sant Martí y Nou Barris. Aquella intervención también incluyó una línea de subvenciones para 44 entidades locales, facilitando la impartición de cursos con horarios más flexibles.
Esta apuesta se enmarca en una estrategia nacional más amplia que prevé alcanzar las 150.000 plazas de enseñanza y acreditación de los niveles A1 y A2 de catalán para el curso 2026-2027 en todo el país. Esta cifra representa un aumento de 50.000 plazas respecto a la oferta actual y busca responder a las necesidades derivadas, entre otros factores, de los procesos de regularización extraordinaria de personas extranjeras.




