La ciudad de Barcelona fue elegida la primera Capital Europea del Comercio de Proximidad el pasado miércoles en Bruselas, un reconocimiento que sitúa en el punto de mira los valores y retos del comercio barcelonés durante todo el 2026. La Unión Europea financiará el programa con tres millones de euros, que permitirán desarrollar más de un centenar de iniciativas y actividades en la ciudad, un logro impulsado por la asociación Barcelona Comerç.
“"Para la ciudad debe significar, sobre todo, una oportunidad para actualizar y enriquecer la mirada sobre qué es el comercio de proximidad hoy. No es solo un reconocimiento simbólico, sino la posibilidad de incorporar conocimiento."
El presidente de la entidad, Pròsper Puig, ha destacado que el objetivo principal de la capitalidad es hacer el comercio sostenible, empezando por la sostenibilidad económica. Por ello, cualquier iniciativa debe tener un impacto real en la actividad, la visibilidad y la capacidad de atraer demanda. La agenda de actos, coordinada por el Ayuntamiento, prevé tres eventos centrales de ciudad, además de muchas actividades repartidas por el territorio.
La primera acción relevante se prepara para el 9 de mayo, coincidiendo con el Día de Europa y del Comercio de Proximidad. También habrá actos destacados para la inauguración y la clausura. Puig recordó que la idea de la capitalidad surgió durante la pandemia, cuando se hizo evidente el papel esencial del comercio de barrio como servicio y elemento de continuidad de la vida cotidiana.
Respecto a los desafíos actuales, Puig señaló que muchos negocios todavía viven una “pandemia económica”, arrastrando las consecuencias financieras de los créditos de subsistencia. A pesar de la competencia del comercio electrónico, el modelo catalán y barcelonés se mantiene resiliente, ya que la compra física sigue siendo un acto social y lúdico que aporta valor diferencial.




