Esta actuación responde a una demanda vecinal para recuperar un espacio que anteriormente funcionaba como área para perros y que se había ido deteriorando con el tiempo. La intervención busca dar un nuevo uso a este pequeño enclave entre edificios, según ha informado el consistorio.
El proyecto ha incluido la instalación de cuatro juegos infantiles: un caballo de muelles, un balancín, una cabaña de juego con rampa y tobogán, y una estructura de escalada formada por troncos de robinia. Además, se ha añadido una nueva fuente y se ha renovado la vegetación del entorno.
El consistorio ha plantado nuevo arbolado para generar zonas de sombra en el área de juegos y ha diseñado parterres y estructuras para favorecer el crecimiento de plantas trepadoras que, en el futuro, podrían cubrir las medianeras. El suelo de la zona de juego se ha sustituido por otro amortiguador con sablón.
“"La intervención supone recuperar una zona degradada y reabrirla totalmente reformada, con más verde, en un barrio donde resulta difícil incorporar nuevos espacios públicos para la vida comunitaria."
La reapertura de este espacio era una petición de los residentes, que habían solicitado que la antigua área para perros se transformara en un lugar de uso comunitario. Sin embargo, vecinos del mismo distrito han presentado recientemente alegaciones contra la construcción de viviendas en el Jardí de l'Alzina, lamentando que se cree una 'plaza dura' en lugar de un espacio verde.




