Esta inversión, calificada como la más alta en la historia democrática del Ayuntamiento, se centrará en la renovación de una cuarta parte del total de escaleras y la mitad de los ascensores existentes en la ciudad. Las actuaciones se llevarán a cabo principalmente en barrios de montaña como el Carmel, Les Roquetes, la Teixonera, Ciutat Meridiana o Vallbona, donde los vecinos han denunciado reiteradamente el mal estado y los largos plazos de reparación.
“"Había muchas incidencias, los problemas eran una constante en todas partes. Todo tiene una vida útil y cuando se acaba hay que hacer el esfuerzo de invertir."
Para solucionar los problemas de mantenimiento crónico, el Ayuntamiento ha licitado una nueva contrata con el objetivo de "tener piezas siempre disponibles" y evitar que los tiempos de reparación se dilaten. Collboni prometió que, si se cumplen los pronósticos, en el año 2027, cuando finalice el mandato, "ninguna escalera mecánica tendrá más de veinte años".
Este plan de inversión en movilidad vertical se enmarca dentro de un paquete más amplio de 200 millones de euros que incluye 1.336 actuaciones de "microcirugía urbana" a lo largo de la ciudad. Estas obras, que van desde la renovación de pavimento y aceras hasta la mejora del alcantarillado y el sistema de riego, se suman a las 1.100 actuaciones previstas para 2025.




