Con motivo del Día Internacional contra el Cáncer de Mama, espacios como el Tibidabo (con el Giradabo, el Merlí y las letras Barcelona) y el Anillo Olímpico (con la cúpula del Palau Sant Jordi) se han teñido de rosa. Esta acción busca dar visibilidad al cáncer de mama, una enfermedad que registró 5.630 nuevos diagnósticos en Cataluña el año pasado.
La iniciativa forma parte del convenio de colaboración entre BSM y la Asociación Contra el Cáncer en Barcelona. El acuerdo tiene como objetivo promover la concienciación sobre la enfermedad, fomentar hábitos de vida saludables y reforzar la atención a las personas afectadas y sus familias, contribuyendo así a una ciudad más cohesionada y comprometida con el bienestar ciudadano.




