La protesta, bajo el lema 'Sin trenes no hay futuro', comenzó a las cinco de la tarde en la Estación de Francia, donde se encuentra el centro de control de Adif. Los participantes recorrieron la Vía Layetana hasta llegar a la Plaza Sant Jaume a las 17:45 horas, donde se leyó un manifiesto. La Guardia Urbana contabilizó 3.000 asistentes, mientras que los organizadores elevaron la cifra a 40.000.
Los manifestantes expresaron su indignación por las semanas de incidencias constantes y las 11 líneas afectadas, acusando a Adif, Renfe y a los gobiernos del Estado y Cataluña de "desinversión sistemática". Se escucharon consignas como 'Sin trenes estamos jodidos' y 'Queremos un Cercanías que funcione cada día'.
“"Cuando no es una cosa es otra, y cuando no falla la catenaria fallan los taludes y falla todo. Son años y años, no 1, ni 2, ni 30, ni 40. Son años y años sin la inversión que toca."
Varios usuarios compartieron sus experiencias. Marina, de la línea R3, calificó la situación de "infumable", mientras que Ferran, un estudiante, lamentó la incertidumbre constante que le ha obligado a mudarse lejos de casa para estar cerca del centro de estudios, lo que supone un sobrecoste añadido.
Otra manifestante, Isabel, criticó que los gobiernos de la Generalitat no se hayan "puesto fuertes" ante las incidencias, priorizando otros proyectos como el Aeropuerto de Barcelona por encima del servicio esencial de Cercanías, que afecta directamente la vida de los trabajadores.




