Tras seis días de incidencias, causadas inicialmente por un accidente en Gelida y posteriormente por problemas técnicos y el temporal, el líder del gobierno municipal aseguró que la situación "no se puede repetir nunca más en el futuro". Collboni defendió la actuación de los gobiernos socialistas en la Generalitat y la Moncloa, afirmando que han estado informando y pidiendo disculpas a los usuarios.
El alcalde reconoció, sin embargo, que hay "cosas estructurales que no han funcionado y no están funcionando en Rodalies", ya sea por parte de Adif o de Renfe. El Ayuntamiento de Barcelona, por su parte, se ha concentrado en garantizar la movilidad interna con metro y bus, ante el incremento de la demanda, que estimó entre un 1% y un 3%.
“"Cuando todo esto se haya arreglado, deberán depurarse las responsabilidades de los que las tengan en Renfe o ADIF, que son los operadores de Rodalies."
Respecto a las críticas de la oposición (Junts, ERC, PP y VOX) sobre su supuesta "ausencia" durante la crisis, Collboni replicó que su equipo no se ha centrado en "comentar la jugada", sino en contribuir a la operatividad de la movilidad en la ciudad.
También abordó la polémica generada por una publicación en Instagram durante el fin de semana, donde se le veía hojeando una edición especial de la revista de moda Vogue. El alcalde minimizó el incidente, atribuyéndolo a un "error del equipo de comunicación que no tiene más importancia".




