La Comunidad Judía de Barcelona (CJB) denunció un ataque vandálico ocurrido el sábado por la tarde contra varias sepulturas en el recinto hebreo del cementerio de Les Corts. La entidad, siguiendo la recomendación de Cementerios de Barcelona, mantendrá cerrados todos los espacios judíos de la ciudad (Les Corts, Collserola y Sant Andreu) hasta el lunes 26 de enero para evaluar daños y formalizar las denuncias correspondientes.
Las imágenes publicadas por la CJB muestran lápidas de mármol rotas, desplazadas o caídas al suelo, evidenciando un acto deliberado de destrucción. El Ayuntamiento de Barcelona condenó el domingo "de manera rotunda" estos "hechos intolerables que atentan contra la dignidad de los difuntos y la convivencia en la ciudad".
“"El odio no tiene cabida en una Barcelona plural y respetuosa. Todo nuestro apoyo a la Comunidad Judía de la ciudad."
El Ministerio de Exteriores de Israel condenó el vandalismo y aseguró que "este acto despreciable" es "el resultado de la campaña anti-Israel del gobierno [de Pedro] Sánchez". El gobierno israelí, a través de su embajada, exigió a las autoridades españolas que tomen medidas "inmediatas" para resolver la situación.
Líderes políticos locales como Daniel Sirera (PP) y Vox pidieron la reapertura inmediata de los cementerios con vigilancia permanente. Jordi Martí Galbis (Junts) señaló que el ataque es compatible con un delito de odio y una expresión de antisemitismo. El Ayuntamiento y la CJB están trabajando para restaurar los elementos dañados y estudian presentar una denuncia conjunta por delitos de odio ante la Fiscalía.




