Con la llegada del otoño y la temporada de setas, aumentan las consultas en urgencias por intoxicaciones. La mayoría son leves, pero una pequeña parte están causadas por setas que contienen amatoxinas, unas toxinas que dañan el hígado y son responsables de la gran mayoría de las muertes por consumo de setas. Estas sustancias hepatotóxicas se encuentran en especies como la oronja verde (Amanita phalloides), las amanitas blancas (A. verna, A. virosa), algunas lepiotas pequeñas y Galerina marginata. Son termorresistentes, es decir, no se destruyen al cocinar, congelar ni secar las setas y, además, los primeros síntomas tardan entre 6 y 24 horas en aparecer.
El Clínic dispone de un circuito de toxicología clínica para abordar posibles intoxicaciones por setas y cuenta con un laboratorio de referencia en el análisis de amatoxinas en orina, que recibe muestras de hospitales de toda Cataluña y trabaja las 24 horas del día, todos los días del año.
“"El gran reto de estas intoxicaciones es que, cuando el paciente llega a urgencias con vómitos y diarrea, la toxina ya lleva horas actuando. Identificar aquellos casos con alta sospecha de intoxicación por amatoxinas y confirmar su presencia de forma rápida nos permite actuar con mayor seguridad."
El protocolo de toxicología clínica funciona de manera multidisciplinar. Comienza con la aparición de síntomas digestivos (náuseas, vómitos, diarrea o malestar abdominal) después de haber consumido setas. En Urgencias, se realiza un cribado con preguntas clave sobre el origen, el momento del consumo, la preparación, la cantidad y el número de personas afectadas. Si existe sospecha de intoxicación por amatoxinas, se solicita la determinación urgente de amatoxinas en orina. En caso de confirmación, se extrae sangre para valorar la función hepática, renal y coagulación, y se inicia el tratamiento (descontaminación digestiva, hidratación y tratamiento antidótico) sin esperar resultados. El resultado del análisis confirma o descarta la intoxicación y, junto con la evolución hepática, permite establecer el pronóstico. En casos graves, se valora al paciente con la Unidad de Trasplante Hepático.
Para profesionales sanitarios, el cribado es todo. Ante cualquier cuadro digestivo, es necesario preguntar activamente por el consumo de setas silvestres en los días previos. Una latencia superior a 6 horas entre la ingesta y la aparición de síntomas obliga a sospechar intoxicación por amatoxinas. Cuidado con la falsa mejoría, ya que el daño hepático puede progresar. Las amatoxinas se eliminan principalmente por la orina, por lo que la muestra debe recogerse lo antes posible. Un resultado negativo tardío no descarta la intoxicación, y uno positivo confirma la exposición pero no sustituye la monitorización clínica. El tratamiento no debe retrasarse.
Profesionales sanitarios con dudas pueden consultar con el Servicio de Información Toxicológica del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (Madrid) en el teléfono: 91 562 04 20, disponible las 24 horas.




