Jordi Mas, quien preside el mercado desde 2022, respira aliviado por el apoyo del 91% de los paradistas a la nueva etapa. Esta fase incluye la gran reforma que comenzará en 2026 y la implementación de nuevas reglas, como mantener un mínimo del 50% de producto fresco para preservar su carácter de mercado de abastos.
“"Cuando la gente está de vacaciones gasta más, nos pasa a todos. Hay que ponerle una alfombra roja al visitante, pero nos lo estamos cargando."
Para proteger la identidad tradicional, la Boqueria se ha unido al Mercado de San Lorenzo de Florencia para formar una asociación de Mercados Históricos. El objetivo es actuar como un 'lobby' influyente y solicitar ante Bruselas que estos espacios sean declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, presentando la candidatura el próximo año.
En cuanto a la reforma, Mas detalló que se iniciará con la infraestructura, como la isla del pescado y la reubicación de los lavabos. También se reformará la Plaza de la Gardunya para que sea la entrada natural del comprador local, mejorando la visibilidad desde ese acceso. El plan es realizar las obras por fases para que el mercado no cierre en ningún momento.
Mas insistió en que toda la gestión y el presupuesto de marketing están dirigidos a recuperar al público barcelonés, ya que el público no local ya lo tienen. Subrayó que, a pesar de las críticas de "turistificación", la Boqueria sigue siendo el mercado de Cataluña con mayor volumen de producto fresco y alberga a familias de vendedores de quinta y séptima generación.




