Esta decisión, tomada el pasado viernes, representa un avance significativo para la unión de las dos redes de tranvía en Barcelona. Sin embargo, el proyecto aún debe superar el obstáculo más importante: el acuerdo de financiación.
La próxima etapa implica la negociación y aprobación de un convenio entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya para determinar la contribución económica de cada administración. Una vez resuelto este punto, se podrá proceder a la licitación de las obras, que se estima que tendrán una duración de 40 meses, aproximadamente tres años y cuatro meses.
El nuevo tramo, que se extenderá a lo largo de 2,8 kilómetros, incluirá la creación de tres nuevas paradas: Diagonal-Cinc d'Oros, Balmes y Casanova. Además, se prevé la adecuación del intercambiador de Francesc Macià para facilitar la conexión y el transbordo de pasajeros.




