La edad media de la maternidad asistida se estabiliza entre los 38 y 39 años en España

Los datos de las clínicas IVI revelan una tendencia consolidada en la reproducción asistida en edades cercanas a los 40 años, con Barcelona liderando la media.

Imagen genérica de un calendario con una fecha a finales de los 30, simbolizando la maternidad tardía.
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Imagen genérica de un calendario con una fecha a finales de los 30, simbolizando la maternidad tardía.

La maternidad asistida en España ha mantenido una edad media estable entre los 38 y 39 años durante el último lustro, consolidándose como una realidad habitual en el país, con Barcelona registrando una de las medias más altas.

Esta estabilidad en la edad de acceso a la reproducción asistida, cercana a los 40 años, no es una tendencia puntual, sino una realidad consolidada. Los datos recopilados por las clínicas IVI muestran una notable uniformidad en todo el territorio español.
Ciudades como Barcelona presentan un promedio de 39,4 años, seguida de cerca por Vigo con 39,3 y Madrid con 39. Otras localidades como Valencia (38,7), Mallorca (38,6) y Bilbao (38,4) siguen una tendencia similar, mientras que Málaga y Almería registran un promedio ligeramente inferior, de 37,5 años.
Este patrón se alinea con la evolución demográfica nacional, donde la edad media del primer hijo supera los 31 años y la de maternidad se sitúa por encima de los 32, siendo de las más elevadas de Europa. Factores como la prolongación de la formación académica, la consolidación profesional tardía, la inestabilidad laboral y las dificultades de conciliación han contribuido a este desplazamiento de la maternidad hacia etapas más avanzadas de la vida.
Biológicamente, la fertilidad femenina comienza a disminuir de forma más acusada a partir de los 35 años. Esta discrepancia entre el calendario social y el biológico explica por qué un número creciente de mujeres recurren a la medicina reproductiva en edades cercanas a los 40.

"Hace dos décadas, la mayoría de las pacientes iniciaban tratamientos en edades significativamente inferiores. Hoy vemos cómo la maternidad se integra en proyectos vitales más amplios y complejos, y nuestro papel es acompañar esta decisión con el máximo rigor científico y personalización."

Rafaela González · Directora de IVI Almería
La doctora González también subraya las implicaciones clínicas del retraso de la maternidad. A partir de los 35 años, aumentan los riesgos reproductivos, como una menor reserva ovárica, una calidad ovocitaria más baja y una mayor probabilidad de abortos y complicaciones obstétricas. Por ello, es crucial que las mujeres tengan información adecuada para tomar decisiones a tiempo, y en muchos casos se recomienda considerar la preservación de la fertilidad si se desea posponer la maternidad más allá de los 35 años.