La primera vecina de la Casa de la Papallona que va a juicio contra el desahucio
Marga Aguilar, residente durante 31 años, lucha por frenar la expulsión de su familia ante la conversión del edificio en 'coliving'.
Por Laura Cases Badia
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Imagen genérica de una fachada modernista en Barcelona con un mosaico de mariposa, sin personas identificables.
Marga Aguilar, de 62 años, es la primera inquilina del edificio modernista La Papallona en el Eixample de Barcelona que se enfrenta a un juicio para frenar el desahucio promovido por un fondo de inversión holandés.
El conflicto se inició en agosto de 2024 cuando Marga Aguilar recibió un burofax que la obligaba a ella y a su padre, en aquel momento de 89 años, a abandonar su hogar en 30 días. Después de más de 31 años viviendo en el histórico edificio La Papallona, la afectada pensó inicialmente que se trataba de un error.
La venta del inmueble, conocido popularmente por el mosaico de mariposa en la fachada y obra del arquitecto modernista Josep Graner, se produjo tras la muerte del antiguo propietario, Salvio Fajol. El edificio fue adquirido por el fondo de inversión New Amsterdam Developers, que busca transformarlo en un espacio de 'coliving', un modelo de vivienda compartida con precios que pueden alcanzar los 1.500 euros por habitación.
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"No conocemos a esta gente. Es un fondo de inversión que quiere echar a una buena ciudadana, una familia vulnerable que paga y que ha cuidado su casa."
Esta operación ya ha provocado la expulsión de siete de las 14 familias residentes. Marga, que solo había firmado un contrato en el año 1992, invirtió en reformas de la cocina y el baño, convencida de que sería su hogar para toda la vida. Ahora, junto a su padre de 91 años, considerado persona vulnerable, ha optado por resistir con el apoyo del Sindicato de Vivienda Socialista de Cataluña.
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"Es un desgaste psicológico y económico que acaba empujando a la gente a irse. No tengo medios económicos, pero sí una familia y compañeros de barrio que me dan la fuerza para resistir."
Tras una negociación fallida en diciembre de 2024, donde el fondo solo quería pactar la marcha, Marga recibió la notificación de la vista judicial a principios de febrero y la nueva fecha límite de desalojo: el 11 de marzo. Su intención es permanecer en el edificio el mayor tiempo posible para evitar que se convierta en vivienda inaccesible.