La partida, que correrá a cargo de la empresa Aigües de Barcelona, fue aprobada por el Consejo Metropolitano el 16 de diciembre con la abstención de PP y Junts per Tiana, y el único voto en contra de Vox. Estos 43,1 millones se consideran gastos ordinarios para el mantenimiento y mejora de la infraestructura en los municipios donde la empresa ya opera.
Los fondos se distribuyen principalmente en la distribución (25,7 millones), el transporte (10,4 millones), los sistemas de información (4,4 millones) y los edificios de abastecimiento (un millón). A esta cifra se suman 16,3 millones de euros adicionales correspondientes a inversiones en el ámbito Ter-Llobregat, gestionadas por la Agència Catalana de l'Aigua (ACA).
Estas inversiones son independientes de la nueva licitación que el AMB está a punto de convocar para la concesión de agua en ocho municipios adicionales. Esta nueva concesión, valorada en 800 millones de euros para 25 años, exigirá unas inversiones iniciales de 170 millones en ciudades como Sant Cugat del Vallès, Cervelló, Corbera de Llobregat, La Palma de Cervelló, Tiana, Sant Andreu de la Barca, Molins de Rei y Ripollet.
La inyección económica es crucial para ciudades lastradas por contratas caducadas y en situación de excepcional transitoriedad. Un ejemplo es Corbera de Llobregat, que se encuentra en la séptima prórroga contractual de un acuerdo suscrito con la Sociedad General de Aguas de Barcelona (Agbar) en 1989.




