Las principales organizaciones empresariales de Barcelona, como Foment del Treball, PIMEC, Barcelona Oberta y el Consell de Gremis, han descartado la opción del teletrabajo para sectores clave como el sanitario, la educación, el comercio y la restauración. Esta postura, recogida en un comunicado de la Taula Mou-te per Barcelona, exige al ejecutivo un “plan de emergencia estable y sostenido” para garantizar la eficiencia de los desplazamientos.
“"El Govern debe asumir que detener Rodalies es detener el país, con la grave repercusión social, sanitaria y económica que esto comporta."
La plataforma recuerda que las reiteradas incidencias de Rodalies, que han afectado la reanudación del servicio, impactan directamente sobre unos 400.000 usuarios que se desplazan diariamente a trabajar a la capital. Los empresarios instan al Govern a priorizar la inversión en la movilidad cotidiana de Rodalies por encima de “grandes infraestructuras simbólicas”, recordando que el servicio continúa bajo la gestión de Renfe a pesar del traspaso.
Estas quejas se alinean con las de las plataformas de usuarios, que han convocado una manifestación unitaria en Barcelona para el próximo 7 de febrero. Esta fecha también ha sido elegida por entidades como la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) y Òmnium Cultural. El portavoz de Dignitat a les Vies, Adrià Allo, ha calificado la situación de “lamentable” y un “lastre para el desarrollo social y económico del país”.




