El objetivo de la nueva línea de ayudas de la Generalitat de Catalunya es ampliar la oferta de formación en catalán, especialmente en niveles básicos, en municipios de menos de 17.500 habitantes y a través de entidades privadas. Se han destinado 1,4 millones de euros a esta convocatoria, con la previsión de invertir un mínimo de 1,5 millones en 2026.
“"Hay gente que lleva 25 años viviendo en el pueblo y que, con la excusa del curso, ahora se ha lanzado a hablar catalán."
Estos cursos son cruciales para la acogida lingüística y son un requisito para la obtención del documento de arraigo para los inmigrantes. Entidades como la Fundació Bayt al-Thaqfa de Barcelona han podido ampliar su acompañamiento social con apoyo lingüístico para recién llegados árabes o musulmanes.
“"Saber catalán en la Garrotxa te permite pulsar el botón del primer piso del ascensor social."
El consejero de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, ha subrayado la necesidad de crear un sistema "más robusto, más flexible, equilibrado territorialmente y conectado a la realidad social del país". La administración está desplegando un plan de choque de 8,8 millones para relanzar la enseñanza del catalán para adultos.




