La semana ferroviaria comenzó con la misma inestabilidad que terminó la anterior. Una incidencia en el centro de control de Adif en la Estación de Francia de Barcelona provocó la suspensión de todas las líneas de Rodalies y Regionales dos veces durante la mañana, con un intervalo de menos de dos horas. El servicio, que se había reanudado parcialmente según el anuncio del domingo, volvió a caer a las 6.45 horas.
“"Todos los semáforos se han puesto en rojo."
El Ministerio de Transportes y Adif no descartan que la doble incidencia se deba a un ciberataque. El ministro Óscar Puente confirmó la hipótesis, aunque aún no hay conclusiones. Mientras tanto, el malestar de la Generalitat de Catalunya estalló, exigiendo que se asuman responsabilidades de manera inmediata en Adif y Renfe, calificando la situación de “insostenible” por la grave acumulación de incidencias.
“"No sabemos las razones por las que ha sucedido. Una de las hipótesis es un ciberataque, pero aún no lo sabemos."
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y el de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, comparecieron en Barcelona, priorizando la seguridad y la investigación del accidente de Gelida. Evitaron dar una fecha para el restablecimiento total del servicio. Además, se registraron otras alteraciones, incluyendo una interrupción parcial en Girona por un posible desprendimiento y retrasos en la alta velocidad en Tarragona.
Ante la imposibilidad de miles de personas de llegar a sus puestos de trabajo, el Govern activó el decreto de teletrabajo y reforzó las líneas de autobuses interurbanos. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, calificó la situación de “inadmisible, intolerable y no se puede volver a repetir nunca más”.




