Esta decisión de la operadora española llega tras la cancelación previa de las rutas entre Barcelona y Toulouse, también atribuida a obstáculos burocráticos en el país vecino. La compañía ha abandonado la reserva de franjas de explotación en el corredor París-Lyon, abriendo la puerta a que sus competidoras amplíen su operativa en esta línea.
“"En estos momentos hemos decidido priorizar la operativa en nuestro país."
A pesar de la retirada, Renfe ha asegurado que no se trata de una renuncia definitiva y que el proyecto se reanudará cuando las condiciones técnicas y operativas lo permitan. Esta situación ya había sido anticipada por analistas después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, expresara el pasado abril la necesidad de un 'proceso de análisis y reflexión' sobre la estrategia de Renfe en Francia, mencionando las 'dificultades' y la 'falta de rentabilidad' del mercado francés.
Las relaciones entre Renfe y la Société Nationale des Chemins de Fer Français (SNCF) han sido tensas desde la pandemia, cuando la sociedad mixta que operaba conjuntamente los trayectos se disolvió en diciembre de 2021. A pesar de estos contratiempos, Renfe mantiene operativas las rutas de Barcelona con Marsella y Lyon, que transportan más de 640.000 viajeros anualmente desde 2023. Por su parte, la compañía francesa continúa operando en España con las marcas TGV Inoui (Barcelona-París) y Ouigo (Barcelona-Madrid).




