En 2025, el AMB generó 1.465.045 toneladas de residuos, un 1,6 % más que el año anterior, situándose en 422,42 kg por habitante. Aunque la generación per cápita se ha reducido un 11,7 % desde 2010, aún queda lejos del objetivo europeo del 15 % para 2030. La recogida selectiva en origen alcanzó el 39,9 % (584.383 toneladas), una cifra prácticamente igual al año anterior.
El sistema de contenedores abiertos, todavía mayoritario, no ha permitido alcanzar el objetivo del 55 % de reciclaje marcado por la UE y el PREMET25 para 2025. Solo 8 de los 36 municipios metropolitanos y dos barrios de Barcelona superan este umbral. El AMB prevé rediseñar la infraestructura de tratamiento con horizonte 2035, construyendo diez nuevas plantas y remodelando las existentes para priorizar la prevención y aumentar los índices de reciclaje hasta el 65 %.
La fracción orgánica representa el principal margen de mejora, con un 30,4 % del total de la recogida selectiva. La generación de envases ligeros y otros plásticos fue de 54 kg por habitante, con un 36,7 % de recogida selectiva. El vidrio, con un 64,6 % de recogida selectiva, es la fracción más consolidada, mientras que la de papel y cartón se mantiene en un 43,9 %.
El coste operativo del tratamiento de residuos metropolitanos fue de 217 millones de euros en 2025 (62,5 euros por habitante), un 4,85 % más que el año anterior. El AMB calcula que sistemas de recogida más eficientes podrían reducir los costes en 20 millones de euros anuales. La tasa metropolitana de tratamiento de residuos (TMTR) varía entre 60 y 140 euros por hogar anualmente, dependiendo de la generación y el índice de reciclaje.
La nueva estrategia de infraestructuras de tratamiento prevé crecer en prevención, priorizar la fracción orgánica (generando fertilizantes y biometano) y construir una planta de postratamiento para reducir los residuos finales. El objetivo para 2035 es una tasa de reciclaje del 65 % y que menos del 10 % de los residuos totales acaben en depósito controlado.




