La multa impuesta al Hospital Quirónsalud Barcelona por la Dirección General de Ordenación y Regulación Sanitaria oscila entre los 3.006 y los 15.025 euros, y se debe a la consideración de una “infracción grave”. La paciente, Judit Sellart, que dio a luz el 3 de noviembre de 2023, denunció haber sufrido “violencia obstétrica”.
“"Fue una cesárea sin consentimiento. Entré en Quirón y me dejé llevar. Me dolió después saber que lo hicieron para ir rápido porque era viernes por la tarde."
El expediente sancionador, resuelto el 30 de enero, señala que el hospital no dejó constancia en la historia clínica de la información entregada a la gestante sobre la inducción del parto, los tactos vaginales o la necesidad de la cirugía. Salut asegura que se produjo una “vulneración continuada del principio de autonomía” de la paciente.
Además de la falta de consentimiento para la cirugía, el expediente también recoge la queja de Sellart sobre la frecuencia de los tactos vaginales, que se practicaron siete veces en ocho horas, una frecuencia superior a la recomendada por los protocolos. El hospital alegó que la paciente nunca manifestó su voluntad de tener un parto natural.
La sanción llega en un contexto donde la Generalitat, mediante Salut e Igualtat, busca limitar la tasa de cesáreas al 15% a través del plan catalán contra la violencia obstétrica presentado en 2023. Actualmente, la tasa es del 23,2% en la sanidad pública y se eleva al 35% en los centros privados de Catalunya.




