Sant Pau se une a un consorcio europeo para mejorar la atención cardiovascular

El hospital barcelonés es el único de España en el proyecto EXIT-CVD, que busca transformar la detección y tratamiento de enfermedades del corazón con 22 estudios clínicos.

Imagen genérica de un estetoscopio sobre un fondo hospitalario difuminado.
IA

Imagen genérica de un estetoscopio sobre un fondo hospitalario difuminado.

El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona se ha unido al consorcio de investigación EXIT-CVD, una iniciativa europea cofinanciada por la Unión Europea y socios industriales, para impulsar estudios clínicos y mejorar la atención cardiovascular en Europa. Sant Pau es el único hospital español participante en este proyecto de cinco años.

El consorcio, liderado por el Centro Médico Universitario de Groningen (UMCG) y Royal Philips, reúne a 42 socios de 17 países para llevar a cabo 22 estudios clínicos con más de 14.000 pacientes. El objetivo principal es transformar la detección, el monitorización y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, abordando tres puntos clave: la prevención, la reversión de la progresión y la frenada de la enfermedad en fases avanzadas.
En la Unión Europea, más de 60 millones de personas padecen enfermedades cardiovasculares, que a menudo reducen la calidad de vida. La detección precoz y un tratamiento adecuado son cruciales para evitar que estas enfermedades evolucionen silenciosamente hacia episodios cardíacos graves o muertes prematuras.
El profesor Pim van der Harst, coordinador del proyecto, destaca la visión de «un futuro en el que las enfermedades cardíacas dejen de ser un camino sin retorno», gracias a la comprensión de los factores biológicos y sociales y al despliegue de innovaciones en diagnóstico, monitorización y atención.
Robin Nijveldt, jefe del Servicio de Cardiología del UMC Utrecht, subraya la importancia de una visión integral de la experiencia del paciente, más allá de las especialidades individuales, para construir una atención cardiovascular transformadora para millones de personas en Europa.
Los estudios clínicos de EXIT-CVD se centrarán en la detección precoz mediante monitorización digital ('early exit'), la evaluación personalizada del riesgo e intervenciones específicas ('mid exit'), y terapias avanzadas para la recuperación en fases avanzadas ('late exit'). Se combinarán técnicas diagnósticas, herramientas digitales y enfoques terapéuticos para desarrollar estrategias aplicables a los sistemas sanitarios europeos.
El proyecto también pone énfasis en la innovación accesible, asegurando que las soluciones sean escalables, sostenibles y accesibles para todas las poblaciones, incluidas las históricamente menos atendidas. Se creará una plataforma de datos digital alineada con el Espacio Europeo de Datos Sanitarios (EHDS).
Bert van Meurs, director de la unidad de negocio de Diagnóstico y Tratamiento mediante Imagen Guiada de Royal Philips, explica que se explorarán innovaciones como la monitorización sin contacto de constantes vitales y la tomografía computarizada espectral avanzada para mejorar la atención cardiovascular.
El consorcio llevará a cabo 22 estudios clínicos con más de 14.000 pacientes, incluyendo la monitorización hospitalaria con cámaras (CARDIO-CAM), la tomografía computarizada espectral para la detección precoz (LEADER-PAD), la monitorización remota de la insuficiencia cardíaca (REMODEL-HF) y ensayos sobre intervención coronaria percutánea guiada por imagen (GUIDANCE-PCCT) y técnicas de imagen en miocardiopatías (NOTIFY-2).
La asociación incluye socios clínicos y académicos como el Politecnico di Milano, KU Leuven, King's College London, y socios industriales como GE Healthcare, Siemens Healthineers, Medtronic, AstraZeneca y Sanofi, entre otros.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (20/10/2026)