El servicio ferroviario catalán inició una recuperación progresiva y parcial el martes, aunque se registraron retrasos de hasta 30 y 45 minutos en la estación de Barcelona-Sants en las líneas R1, R2 y R4, y cancelaciones en la zona de Girona. Santano detalló que el fallo se produjo en un software de última generación instalado hacía solo tres meses, descartando que el incidente se debiera a un sabotaje o un ciberataque.
La consejera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, realizó autocrítica respecto al operativo de comunicaciones durante los días de mayor crisis, aunque descartó dimisiones desde la Generalitat. Paneque aseguró que aspira a superar la emergencia y volver a la "normalidad" del servicio el próximo lunes.
“"No nos toca valorar esos ceses ni hemos puesto fórmulas sobre la mesa. Estaremos satisfechos cuando Rodalies funcione."
Paneque también se desmarcó de los ceses de dos altos cargos de Adif y Renfe conocidos el día anterior, incluyendo al director general de Operaciones de Adif, Raúl Míguez Bailo, y al director operativo de Rodalies, Josep Enric García Alemany. Además, rechazó la vía penal sugerida por Junts per Catalunya contra las operadoras.
El presidente de Adif, Luis Pedro Marco, explicó que se ha instalado un parche informático para garantizar que la incidencia no se repita, mientras se desarrolla una nueva actualización. Adif está implementando el nuevo sistema de gestión de tráfico RTMS Nivel 2 en las líneas R1, R2 y R4, que debería proporcionar "más fiabilidad a la red".
El portavoz de Renfe en Cataluña, Antonio Carmona, indicó que el servicio arrancó según lo previsto, con una oferta similar a la del día anterior, desplegando 150 vehículos por carretera y 700 informadores. Renfe activó la gratuidad del servicio mediante el abono, ofreciendo un título gratuito de 10 viajes.




