Aunque la cantidad total de dinero que recibe un trabajador a lo largo del año es idéntica, la distribución en 12 o 14 pagas puede afectar significativamente la sensación de liquidez mensual y el control financiero. La decisión depende principalmente de los hábitos de cada persona y su relación con el dinero, según el análisis de Morales.
“"La pregunta parece sencilla, pero la respuesta no lo es tanto. No hay una opción universalmente mejor, porque en lo que respecta al salario anual no cambia nada: el trabajador cobra lo mismo."
Cobrar en 12 pagas es generalmente más ventajoso para aquellos con un mayor control financiero y hábitos de ahorro organizados. Este sistema permite disponer del dinero antes, facilitando la inversión periódica o la colocación en cuentas remuneradas. Además, Morales destaca que para personas con ingresos bajos, el extra repartido cada mes puede ser crucial para llegar a final de mes.
Por el contrario, la modalidad de 14 pagas funciona a menudo como un 'ahorro forzoso' o un truco mental para quien tiene dificultades para mantener la constancia mensual. Este ingreso extraordinario, recibido habitualmente en junio y en diciembre, puede servir de colchón para gastos grandes, siempre que se planifique y no se gaste de forma impulsiva. Si las pagas extras se destinan a cubrir gastos fijos, el sistema pierde su sentido.




